lunes, 5 de marzo de 2012

Esteban Rivas Marchena:

"La Casa del Periodista de Barquisimeto
 es hermana de mis hijos"


  Un ambiente de frescura rodea el edificio ubicado en las adyacencias de la avenida Lara, lugar donde reside temporalmente el maestro, escritor, periodista, y poeta. En la  paciente espera para ser atendidos, contemplar los amplios jardines llenos de verdor, y los pájaros que revoloteaban entre las flores, fue la magia que envolvió el lugar perfecto para comenzar el día. Ya esperaba Esteban Rivas Marchena con una delicada sonrisa, actitud y mirada serena para comenzar a contar lo que ha significado el periodismo en su vida.

Una autobiografía ligera
-¿Dígame que puede contarnos acerca de su vida?
-Sencillamente soy un barquisimetano que nació el 02 de septiembre de 1928, año muy recordado porque fue cuando los estudiantes universitarios se revelaron contra el General Juan Vicente Gómez.  Realice la educación primaria en la Escuela Riera Aguinagalde y culminé en la Escuela Juan de Villegas, con profesores y maestras excelentes. En esa época se aprendía gramática, aritmética, matemática, historia, geografía, literatura y hasta idiomas. Quienes egresaban de sexto grado eran casi bachilleres, eran estudiantes muy buenos, muy aplicados. Las reformas de educación no tenían tantas cosas atrevidamente revolucionarias como hoy día, que quieren cambiar todo, desmantelarlo todo. La educación formal era muy bien llevada, así como se aprendía a informarse, se formaba en lo moral, espiritual, intelectual y en la formación ciudadana de los venezolanos, muy vital para la convivencia. Se apostaba a una educación integral en valores y principios conjugados con el conocimiento.

En la Revolución de Octubre de 1947, un consejo de Cicerón
-¿Y cuándo comienza a escribir?
Tras un momento de remembranza y lleno de sentimiento que refleja en su mirada,  continúa:
 -En mi adolescencia ya sentía afición, inclinación y una gran curiosidad por el periodismo. Me entretenía con muchas lecturas. Poco a poco me fui preparando en la oratoria, la política, y así me involucré con amigos ejemplares que igual que yo éramos aficionados a la lectura, esa era la época que depusieron a Medina Angarita. A mi memoria vienen Hermann y Salvador Garmendia, también con mi gran amigo, compañero de juventud y maestro Ramón Escovar Salom quien hace pocos años falleció. Es así que a los dieciséis años descubrí esa necesidad de alimentarme intelectualmente. Muy interesado, comencé a hacer el periodismo variado de opinión, guiado por  un consejo de Marco Tulio Cicerón que decía: “Los jóvenes deben reunirse con los mas viejos, para que ellos les sirvan de guía”.

¿Y quienes fueron sus guías?
-Creo que tuve el gran privilegio de contar desde mis dieciséis años con compañeros como Don Jesús Carmona quien era hijo del hermano mayor del Dr. Juan Carmona, y nieto de Don Federico Carmona, fundador del diario El Impulso. También fueron mis amigos: Eligio Macías Mujica,  Hermann Garmendia y Ramón Escovar Salom. Todos estábamos en un solo grupo de vocación periodista. Como testimonio de esa inquietud intelectual, mis libros han tenido la suerte de tener prologuistas como Herman Garmendia, Pablo Pereira entre otros. 

¿Cuáles fueron sus primeros artículos o trabajos periodísticos?
- De dieciséis para diecisiete años, me inicié con mis primeros artículos en el diario El Componedor de Barquisimeto, dirigido por Ramón Orellana, papá de Rodrigo Orellana. Luego en El Impulso y sobretodo en el Diario de Carora fundado el 02 de septiembre de 1919 por el papa de Antonio José Herrera. Fui contribuyendo en los periódicos como corresponsal de Ultimas Noticias, allí ad honorem con Manuel Felipe López. Trabajé igualmente en el diario de Occidente de Maracaibo, y con El Impulso desde los diecisiete años. En los nueves libros publicados están los datos de mi trayectoria, conceptos de lectores y críticos literarios que se han ocupado de la “Historia de mi lira”.  Me convertí columnista de la prensa de Barquisimeto y desde ese momento no he dejado de escribir.

-Por su experiencia  ¿Cómo han sido las diferentes épocas para el ejercicio del periodismo?
-Hay que recordar que los grandes maestros no eran maestros de formación académica o universitaria, eran autodidactas. Se formaban con pasión por ellos mismos.  Ya remontado en una edad octogenaria y todavía aquí estoy aprendiendo. Estuve guiado por esos grandes maestros del periodismo, como se aprendía en ese entonces. Los propios maestros del periodismo siempre fueron los libros.
Hace una pausa, y para respaldar todo cuanto piensa, se apasiona y comienza a declamar el célebre consejo de Elías Calixto Pompa que dice:
“Es puerta de luz un libro abierto / entra por ella, niño, y de seguro / para ti serán, en lo futuro,/ Dios más visible, su poder más cierto./  El Ignorante vive en el desierto, / donde el agua es poca, el aire impuro,  /un grano detiene al pie inseguro, / camina tropezando, vive muerto. /   En tu edad, abril florido,/ recibe el corazón las impresiones / como la cera al toque de las manos. / Lee y no será cuando crecido / ni juguete vulgar de las pasiones/  ni el esclavo servil de los tiranos”.
-Eso es muy interesante porque así uno va asimilando todas esas enseñanzas de los maestros prematuros: los amigos y compañeros de juventud y los libros, eternamente los libros. De ello, queda la parte buena de la vida que es el chiste y las anécdotas que  se vivieron en tiempos de juventud y fueron compartidas con grandes enseñanzas.
Y continúa diciendo:
-Yo vengo de esa época cuando Héctor Mújica funda la Escuela de Periodismo en Venezuela. Ellos eran también autodidactas como Antonio Arraíz, Miguel Otero Silva, los verdaderos periodistas vocacionales. Yo pude haber estado en 1949, en la primera promoción como Francisco Cañizales Verde y como  Oscar Yánez, pero era muy joven todavía, y en ese tiempo quede huérfano de padre. Ellos fueron excelentes maestros y eran de la misma edad de uno.

Desde 1947  entre el oficio de maestro y periodista
-Al morir mi padre la situación me obligó a  combinar la escritura con el oficio de ser maestro. El Ministerio de Educación hizo llamado a bachilleres, intelectuales y de academias privadas, para que presentar una prueba de ciento veinte preguntas para incorporarlos al magisterio. Presenté y afortunadamente contesté todas las preguntas y por ello me llamaron. Fue el profesor Inocente Vásquez quien promovió esta acción y fue así que di  clases en varios caseríos, Sarare, Siquisique entre otros, y aquí en Barquisimeto en Barrio Unión.

Trayectoria que dejó una gran obra en el periodismo
Fue fundador y Secretario General de la Asociación de Periodistas de Venezuela AVP- Seccional Lara.  En su gestión luchó por conseguir el terreno para la sede y construcción de la Casa del Periodista, ubicada en la Avenida Francisco de Miranda con calle 60, adyacente a la plaza homónima en Barquisimeto.   Afirma:
-Ahí está la Casa del Periodista desde 1960,  prueba de mi pasantía por la AVP, fue una idea mía y un sueño convertido en realidad.

Remarca con cierto sentimiento y un poco de nostalgia, porque apunta que se retiró de la AVP, cuando entre periodistas comenzaron a combatir por la política, la labor periodística debe estar al margen de las diatribas políticas. El ejercicio del periodismo es de utilidad pública, y dice:

- El  periodista es un servidor publico plenamente, ese es el deber ser. Mas nunca volví a la Casa del Periodista, me retiré de la AVP,  pero no del periodismo porque es un encanto, es mi vida, es todo.

A los nuevos profesionales del periodismo de hoy

 -¿Que aconseja  a los nuevos comunicadores sociales, ante tanta tecnología?
Y como poeta destacado en prosa y versos, aunado a un sentimiento profundo lleno de gran sabiduría por su trayectoria periodística contesta:

- ¡Que bueno!  No olvidarse nunca de los bellos preceptos de los poetas como el de Andrés Eloy Blanco, cuando la muerte de Enrique González Martínez (poeta mexicano),  los campesinos corrieron muy compungidos y llorosos a avisarle sobre lo acontecido, y el contestó: “No hay que llorar la muerte de un hombre, lo que hay que cuidar son los caminos, para que no se muevan los caminos”.     Y prosigue:

-¡Qué caminos mas bellos, mas eternos e indestructibles como los que señalaron hombres como Jesús de Nazaret, como los que señalaron hombres como Sócrates el maestro de la dialéctica creadora!. ¡Qué mejores caminos, que otro el que señaló el Quijote a Sancho Panza, que caminando por el discurrir recorrieron toda Europa!. ¡Qué bien los caminos, esos son los que hay que seguir, y hay que cuidarlos para que no se ensucien!

Y para finalizar comenta que la tecnología es una herramienta, la esencia del periodista esta en su preparación integral y hoy es una gran reto hacerlo bien. Como su vocación de maestro, periodista, escritor y poeta, dedica tiempo en asesorar, orientar a esa nueva juventud universitaria que tiene, comenta, grandes herramientas que no se tenían para la época cuando incursionó en la labor periodística. Son muchas las anécdotas en estos sesenta años, que entre la dictadura, la democracia serian imposible escribir en pocas líneas. Manifiesta que hay que luchar por mantener la libertad de expresión, ella es la verdadera bandera de un sistema democrático, sin ella hay sombras y oscuridad en la sociedad. De la nueva juventud depende defenderla, porque en sus tiempos ellos hicieron su parte.


Obras Publicadas:
• El Bozal de Arepas, Barquisimeto (1970).
• La piedra de génesis: versos malos de un poeta peor. Barquisimeto (1973)
• La Lira Rota, Barquisimeto (1977)
• Una partícula en la Eternidad Barquisimeto (1983).
• En el breve misterio de la forma – Sonetos, volumen antológico  Barquisimeto (1986).
• Rostros, rastros y raudales. (1990).
• Rastro y rostros y la pluma en ristre, (1993)
• De lo Efímero y lo Eterno (2001)
• Los poetas le cantan a la ciudad, Barquisimeto (2005).


Entrevista: Marzo 2009/ KVGG.

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